Republicado. Originalmente publicado 26 de octubre de 2022 @ 11:54

El agua es un recurso esencial para la vida vegetal y animal. Si no se utiliza inmediatamente o se almacena para un uso posterior, fluye hasta perderse en el ciclo hidrológico, donde no puede ser aprovechada. En el mundo en general, y especialmente en Chile, la crisis climática ha alterado el patrón de precipitaciones. Menos lluvia y nieve acumulada durante el invierno, más lluvias e inundaciones en el verano, lo que ha llevado en nuestro país a ríos secos durante el verano y daño en los cultivos que dependen de esas aguas.

A nivel poblacional y comunitario, cada vez habrá más dificultades para abastecer de agua a la población. La mejor opción será captar y almacenar el agua para su empleo posterior. En otra publicación discutimos sobre el tema, por lo que ahora veremos en detalle la recolección de agua de lluvia de forma casera. Y a pesar de que suena sencillo, esta tiene varios detalles que deben cumplirse para que resulte bien.

Captación de agua de lluvia

Consiste en captar el agua de lluvia desde los techos de los distintos edificios (casa, establos, bodegas, etc.) y conducirlas hacia un estanque de acumulación, desde donde puede ser empleada para diversos fines.

Los componentes del sistema de captación son:

  1. Techo o superficie colectora
  2. Canaleta para recepción del agua: en el alero del techo, e instaladas de forma que el agua fluya hacia la salida.
  3. Tubo de conducción, que une la canaleta con el estanque
  4. Estanque de agua

Contenedores adecuados

Existen en varios tamaños y materiales. Lo usual es que sean de plástico polietileno, con sistemas o aditivos que los protegen del sol.

Tamaño: mientras más grandes, mejor. Sin embargo, requerirá mayor espacio y soporte para el peso del estanque. Si deseas almacenar muchos litros de agua, tal vez sea mejor un estanque abierto, como una pequeña laguna, o tanques cubiertos bajo tierra. Esta opción es nuestra preferida, pero tiene el inconveniente que requiere una bomba para poder elevarla para el consumo. Si estás construyendo tu casa o refugio, lo ideal es aprovechar el momento y planificar desde el inicio la recolección de agua y donde estarán los estanques bajo tierra.

Si es posible, dependiendo del tamaño y ciclo de lluvias, debería vaciarse cada 3 a 4 meses para realizar una limpieza adecuada para eliminar las algas. El uso de contenedores oscuros (negros) disminuye la proliferación de algas y permite evitar la limpieza.

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Recolección

El material del techo es importante que sea lo más inerte posible. En algunos lugares se ha detectado altas concentraciones de plomo en el agua recolectada, probablemente por techos que contienen este elemento en su fabricación. Los techos verdes o patios pueden ensuciar mucho el agua, mientras la teja asfáltica puede teñir el agua. Los techos de fibrocemento puede desprender fibras de asbesto, compuesto cancerígeno, por lo que queda descartado también.

Es fundamental mantener la superficie colectora y las canaletas y tuberías lo más limpias posible, para evitar contaminación del agua. Idealmente, eliminar óxido, ramas y hojas podridas, excremento de aves o ratas, etc. antes que empiecen las épocas de lluvia.

Prefiltro: recuerda instalar, previo al estanque, un filtro que evite la entrada de la suciedad mayor, como hojas, cenizas, semillas, insectos, etc. que están en el techo.

Evitar recolectar la primera lluvia: la primera lluvia lavará el techo y arrastrará toda la suciedad, hojas, deyecciones de aves, y polvo, el cual se podría acumular en tus estanques de agua. Por ello, evita que la primera lluvia de la temporada sea captada. Luego del primer día de lluvia, ya puedes dejar el sistema recolectando.

Uso

El agua de lluvia puede contener algo de CO₂ en forma de ácido carbónico, lo que la vuelve levemente ácida. Debes tener esto en consideración al almacenarla o usarla. La lluvia ácida puede dañar estructuras, degrada el suelo y daña a las plantas

No contiene cloro, por lo que fácilmente puede contaminarse con algas y otros microorganismos. Al ser prácticamente agua destilada, no contiene minerales ni produce depósitos de sarro.

Puedes utilizarla sin ningún tipo de tratamiento para:

  • Regar las plantas y el huerto
  • Lavar herramientas y vehículos
  • Limpieza y lavado de ropa
  • Uso en el WC
  • Aseo personal

Sin embargo, se aconseja algún tipo de tratamiento potabilizador para:

  • Dar de beber a los animales
  • Consumo humano

Es importante que las cañerías y tuberías por las que discurre el agua de lluvia estén convenientemente marcadas y etiquetadas. “Aguas pluviales”, “No potable”, o similares. Eso hasta no asegurar que el agua ha sido potabilizada.

Potabilización

Como mencionamos antes, el agua puede ser consumida tal cual para gran parte de los usos que tendrá. Solo se deberá potabilizar el agua para consumo.

Los métodos de potabilización, como lo vimos antes, pueden dividirse en dos tipos:

  • Químicos: utilización de elementos químicos para eliminar patógenos
  • Físicos: uso de calor, luz ultravioleta, filtración por microporos, osmosis
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Se debe recordar que antes de potabilizar el agua, esta se debe filtrar y limpiar lo más posible con el fin de eliminar la mayor parte de la materia orgánica que tenga. Y posterior al proceso de potabilización, el agua debe ser almacenada de la manera más estéril posible hasta su utilización. En caso necesario, habrá que potabilizar nuevamente.

Para efectos prácticos, el agua de lluvia para consumo puede ser una cantidad considerable, por lo que los métodos muy caros, complicados o de volúmenes pequeños no serán prácticos ni rentables.

Métodos Químicos

Cloración

Es el método de elección para potabilizar agua en grandes cantidades. Para empleo doméstico, puede clorarse pequeñas cantidades de forma manual (2 gotas de cloro por litro de agua, y luego dejar reposar 30 minutos), o instalar un clorador automático a la salida del estanque acumulador. Funciona bien contra bacterias, pero es malo para virus y protozoos.

Yodación

Su empleo es menos frecuente que el cloro, a pesar de que es más efectivo que el cloro, más fácil de utilizar, se inactiva menos por sustancias orgánicas y protege contra protozoos y sus formas quísticas. El problema: es mucho más caro que el cloro, por lo que su utilización en grandes volúmenes queda descartado. Por ello, solo de forma casera, en caso de emergencia en pequeños volúmenes, puede usarse povidona yodada o pastillas de yodo.

Métodos Físicos

Ebullición

Método casero para pequeños volúmenes, ya que requiere hervir el agua por al menos 5 minutos, lo que consume bastante combustible.

Luz ultravioleta

Se expone el agua a la luz ultravioleta de una lámpara especial. Normalmente, se emplea en conjunto con otros procesos físicos, como filtración u osmosis inversa, puesto que requiere de agua limpia y clara para que los microorganismos no tengan donde protegerse. Tiene la ventaja de ser efectiva contra Giardia y Cryptosporidium. Es importante saber que distintos microorganismos requieren de distintos tiempos de exposición a una luz UV estandarizada (30,000 µwattsec/cm^2 de UV 254 nm), por lo que si el paso de agua es muy rápido o el volumen muy grande, puede requerir varias lámparas. También recordar que las lámparas se gastan con el tiempo, por lo que se deben ir cambiando a medida que su intensidad disminuye.

De forma casera, se puede exponer a la luz solar directa por 5 a 6 hrs. Si está nublado, se debe repetir durante dos días. Como depende del clima y la presencia del sol, es bastante irregular su efectividad, por lo que no se aconseja a menos que sea de emergencia.

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Microfiltración, Ultrafiltración, Nanofiltración y Osmosis inversa

Sistemas donde se filtra el paso de sustancias, elementos y microorganismos a través de una membrana porosa mediante gradiente de presión.

Tamaño de los poros:

  • Microfiltración: 0.1 μm – 10 μm
  • Ultrafiltración: 0,04 – 0,1 μm
  • Nanofiltración: 0,1 nm-0,001 µm
Osmosis inversa

Sistema que permite el paso solo de agua, posibilitando convertir incluso agua salada en potable. Por el tamaño de las moléculas, influye el material del filtro, llegando a un nivel donde no solo es un proceso físico sino químico.

Es uno de los más recomendados para tratamiento del agua de lluvia por su facilidad de instalación y funcionamiento. Su mantención es sencilla, requiriendo cambio de filtro cada 6 meses aproximadamente. Si hay limpieza preventiva, puede limpiarse el filtro y aumentarse su vida útil sin requerir cambio.

Destilación

Sistema que utiliza el calor para llevar el agua más allá de la ebullición, hasta convertirla en vapor. Luego se enfría para condensarla. Lo que se obtiene es agua destilada, sin minerales, toxinas ni microorganismos de ningún tipo. En tiempos de verano y con sol, puede obtenerse mediante destilación solar, como lo detallamos en otra publicación sobre destilación de agua de mar. Pero en otras temporadas, hay que emplear energía de otras fuentes, lo cual consume bastante combustible.

Un sistema de recolección de agua de lluvia no es algo caro de poner en marcha. Y podría cubrir en parte las necesidades de agua de riego de un huerto, lo que no requiere costosos tratamientos de potabilización. Por lo que si no tienes el dinero suficiente, puedes empezar por acumularla con ese fin. No se pierde nada con intentarlo, excepto el agua.

Por Morpheuz

Lo importante es saber un poco de todo. Y ser especialista en algo determinado. Después, basta aprender a colaborar con la comunidad.

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